Aprende a protegerte, ganar confianza y reaccionar ante cualquier situación.
Clases gratuitas exclusivas para mujeres.
Usa codos, rodillas, uñas y cabeza para defenderte incluso si el agresor es más fuerte.
“En ciertas tipos de luchas, bajar los brazos es la mejor manera de protegerse"
Apunta a ojos, cuello, nariz y abdomen para ganar tiempo y escapar con éxito.
“Una mujer segura es la inseguridad más grande del hombre“
¿Te sujetan del pelo, desde atrás o contra la pared? Aprende técnicas para soltarte y reaccionar con rapidez.
“Nunca subestimes el poder de una mujer“
Si te lanzan al suelo, no te inmovilices. Aprende a protegerte, bloquear y crear espacio para levantarte
“No es frágil como una flor, es fràgil como una bomba“
Respirar, mantener la calma y reaccionar con decisión es parte de lo que entrenamos.
“Una mujer segura no compite, se enfoca, crea y brilla“






« Me ha encantado todo hasta ahora »
“Llegué con miedo y sin saber qué esperar. En cada clase no solo aprendí técnicas, sino también a sentirme más fuerte y segura. El ambiente es increíble y te motiva desde el primer día.”
— Laura G. (Barcelona)


« Mi vida cambió para siempre »
“Practicar defensa personal me ayudó a recuperar la confianza en mí misma. Aprendí a decir ‘no’, a respirar y a creer en mi capacidad para protegerme. Es mucho más que un deporte.”
— Marina P. (Gràcia)


« Lo recomiendo encarecidamente »
“Este programa me enseñó que la verdadera fuerza empieza en la mente. Las instructoras son cercanas y profesionales, y cada sesión me hace sentir más preparada y tranquila.”
— Sofía R. (Eixample)

FAQs
Answers to Your Questions About Women's Self-Defense and Fitness
Tu cuerpo tiene herramientas poderosas como los codos, rodillas, uñas y hasta la cabeza. Saber cómo utilizarlas te puede dar una gran ventaja ante una agresión.
Hay puntos del cuerpo muy sensibles que pueden ayudarte a escapar: ojos, cuello, nariz, parte baja del abdomen, entre otros. Apuntar ahí puede marcar la diferencia.
Lo más importante es ser precisa y firme. Usa todo el impulso de tu cuerpo, no solo la fuerza del brazo, y enfócate en atacar rápido y con decisión.
Prepararte mentalmente y practicar regularmente te ayudará a controlar el miedo. Respirar profundamente y concentrarte en lo que has aprendido también es clave.
Evita quedarte quieta. Usa tus piernas para crear distancia, protege tu cabeza y busca un momento para liberarte o pedir ayuda.
La técnica supera a la fuerza. Usa el movimiento de tus caderas, busca sus zonas vulnerables y aplica presión con tus piernas para alejarlo.
No pierdas tiempo. Intenta liberar la presión en la garganta, golpea zonas sensibles del agresor y crea el espacio necesario para escapar.
Inclina tu cuerpo hacia abajo, pisa fuerte o golpea con el talón y busca girarte rápidamente para enfrentar la situación.
Protégete al caer, levanta las piernas para bloquear o patear, y aprovecha cualquier espacio para levantarte o defenderte.
Sujeta tu propio cabello cerca del cuero cabelludo para evitar el dolor, ubica la dirección del tirón y contraataca de inmediato.
Usa tus codos o rodillas para generar espacio. Gira el cuerpo hacia un lado para liberarte y, si puedes, contraataca o aléjate lo antes posible.